En el contrato de amortización total, la suma de las cuotas de leasing durante el plazo cubre todos los costes de adquisición y producción y otros gastos del arrendador, incluidos los costes de financiación y su beneficio. En el contrato de amortización parcial, las cuotas de leasing a pagar durante el plazo no cubren los costes mencionados ni el beneficio. Al inicio del leasing se fija un valor residual determinado que debe alcanzarse al final del contrato de leasing y que, en última instancia, conduce a la amortización total.